El rey Tutmose III

El rey Tutmose III

LA RELIGIÓN ESTATAL Y LA POPULAR.

Los egipcios antiguos no conocían la palabra “religión”. Nosotros la conocemos porque en nuestra cultura existen religiosos y existen ateos. Los egipcios no conocían el ateísmo, en el mundo antiguo eso no existía, todo el mundo era religioso, nadie se cuestionaba la existencia de Dios.

En Egipto existía la religión del Estado y la del pueblo, ambas tenían puntos de vista diferentes.
La religión estatal tenía como cabeza al monarca quien era el Primer Sacerdote de Egipto, y era mantenida por un sinnúmero de funcionarios y sacerdotes. Se llevaba a cabo en los templos y era atendida por un vasto clero. Los dioses adorados eran los que representaban a la monarquía, en especial los solares, y tenían o no preferencia según la política del momento. Era una religión culta, de tendencia monoteísta, dedicada a mantener el orden cósmico y el equilibrio del poder egipcio.

La religión popular era una religión agraria con tendencia a adorar a  divinidades menores. No tenía sacerdotes ni templos, cada campesino realizaba los cultos en el altar de su casa, pidiendo la protección de divinidades como la cobra Renenutet para una buena cosecha, la diosa hipopótamo Taweret para un parto exitoso, el dios enano Bes para la armonía del hogar.
También había dioses para una ocasión especial: Aset cuidaba a los niños y a las mujeres embarazadas; Serqet protegía a las personas de la picadura de escorpión; Bast era una excelente guardiana de la familia; Meret-Seger hacía las veces de jueza cuando había disputas entre los egipcios.

Por Siathethert

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