Amun

AMÓN/AMUN

Amón

Es el nombre egipcio del dios que los griegos asimilaron a Zeus y los romanos a Júpiter y que se conoce más como Amón. Su nombre significa “El Oculto” por ser una deidad impalpable. En esencia se encuentra en el cielo, en el aire, en todos los lugares y en todo momento. Los hombres no pueden verle, sin embargo Amun, por ser omnipresente, acude y atiende cualquier pedido de sus fieles. Era venerado en todo Kemet incluidos los oasis, tanto así que el mismísimo Alejandro Magno debió trasladarse hasta el Oasis de Siwa para ser aceptado por Amun como Rey de Kemet.

Amun es un dios estatal que no pertenece al culto solar ni al wesiríaco. Se le encuentra conformando la “Ogdóada” (grupo cosmogónico de ocho dioses) pero como un dios serpiente. Su importancia va creciendo a partir de la Dinastía XII cuando le es dado el título de “Rey de los Dioses”.

Es durante el Reino Medio que Amun se “solariza”, o sea, se une a Ra transformándose en Amún-Ra.

Ra es un dios Creador, Universal y Todopoderoso que existe desde el principio de los tiempos. Es el Demiurgo del culto solar. Al unirse a Amun transfieres todos estos atributos al dios Oculto. Amun se convierte entonces en el Demiurgo y Ra en su conciencia creadora.

El clero amonita se encargó de crear la Cosmogonía Tebana para explicar cómo Amun-Ra creó el mundo y todo lo que contiene; uniendo a Amun a todas las cosmogonías anteriores e identificándolo con todos los grandes dioses cósmicos. Su universalidad fue tal que se le denominó “El Uno que se ha hecho Millones”.

El Reino Nuevo es la época del os reyes conquistadores y Amun-Ra, de carácter guerrero, es el dios principal del Imperio. Su templo de Karnak –el mayor santuario que el mundo ha conocido- se enriquece tras cada campaña militar, al igual que su clero, el más numeroso que existió en Egipto. La ciudad de Tebas, el hogar de Amun-Ra, es durante esta época la capital del país, volviéndose tan poderosa como su patrono. En ella Amun-Ra forma Tríada con la diosa Mut y el dios Khonsu.

Amun-Ra es el dios que vela por la Casa Real; el Rey se dice su hijo bienamado. Hatshepsut, la hija del Rey Tutmosis I, devino también Nisut gracias a un sistema de legitimidad llamado “teogamia”, que recuerda a la Divina Concepción del cristianismo. La primera esposa real y el dios Amun-Ra se encontraban una noche para así engendrar un niño real, futuro guía y cabeza del país. Este método permitió  a Hatshepsut, hija legítima del cuerpo de Amun-Ra llevar la doble corona de Kemet.

Podríamos decir que Amun-Ra manifiesta el orden de Netjer, encarna su fuerza vital creadora que permanece oculta. Sus atributos principales como dios nacional son liderazgo y disciplina, que lo hace un dios versado en diplomacia y política más que en otras áreas.

Sus animales sagrados son el carnero de cuernos retorcidos (morueco) y la oca.

Por Siathethert, Shemsu de la Ortodoxia Kemetica.