PasheduCINCO PUNTOS IMPORTANTES DE LA RELIGIÓN KEMÉTICA ORTODOXA

 

El cuatro era un número simbólico para los egipcios antiguos y los modernos keméticos, entendido como un número de terminación. Simboliza los cuatro puntos cardinales, los cuatro genios protectores de los vasos canopos, los cuatro pilares que sostienen el cielo, etc. El número cinco, la suma de uno y cuatro, simboliza lo que se entiende como la perfección, más algo para vigilarla.

La estrella de cinco puntas se utilizaba para escribir la palabra “seba” que se traduce como “enseñar, instruir”; también se utilizaba este signo en las palabras “orar” y “rezar”.

 

El Kemetismo Ortodoxo tomó cuatro puntos importantes de la religión egipcia, representados por cuatro pilares clave del pensamiento egipcio, para asentar las bases del moderno reconstruccionismo. Estos pilares son los siguientes:  

 

 1_ “Netjer”, la Divinidad

 

2_ “Nisut-bity”, la institución monárquica

 

3_ Los “Akhu”, los espíritus glorificados de los difuntos, los ancestros

 

4_ Los “Remetj”, el pueblo egipcio, los practicantes de la fe

 

El número cinco, el pilar responsable que sostiene y mantiene juntos a los otros cuatro es “Ma’at”, el Orden Divino. Gracias a Ma’at todas las cuatro partes pueden interactuar con equilibrio y orden. A su vez cada uno de los pilares es responsable ante los otros por el mantenimiento de Ma’at.

 

La cultura y la filosofía egipcias no pueden ser enteramente comprendidas sin estos cinco puntos.

  

1_ Netjer: hoy en día ha comenzado a aceptarse la idea de que, a la religión egipcia, hay que entenderla como un henoteísmo que se manifiesta en un politeísmo.

Según lo expresaron los antiguos egipcios la Divinidad, o Netjer, es una entidad singular que se expresa como una multitud para beneficio del ser humano; puesto que Netjer como ente singular es incognoscible para el hombre. Este en cambio sí puede entrar en contacto e interactuar con estas expresiones divinas o “Netjeru” –plural de Netjer-, que no son más que manifestaciones naturales que componen a la Divinidad.

 

2_ Nisut-bity: todos los egipcios reconocían a un líder que era entendido como el representante del dios Heru en la tierra. Este líder era el puente viviente entre Netjer y los remetj, Dios y el pueblo; y toda la tierra de Kemet estaba bajo su autoridad, al igual que sus habitantes, animales y riquezas naturales.

 

La figura del monarca representaba el Estado egipcio. El clero, el ejército y los funcionarios dependían de su persona, por esto el monarca era a la vez el Sumo Sacerdote del clero, quien llevaba a diario los rituales del oficio divino, los nombramientos de altos sacerdotes, la construcción de los templos y objetos de culto. Era Comandante en Jefe de todos los ejércitos pudiendo declarar la guerra o firmar la paz.

Su palabra era considerada sagrada y sus decretos eran ley, pero el monarca era, ante todo, el principal agente encargado de mantener el correcto funcionamiento del Orden Divino, o Ma’at, en el universo creado.

 

Hoy en día la Ortodoxia Kemética reconoce como la encarnación del Ka Real a la 196º Nisut-bity, Su Santidad Sekhenet-Ma’at-Ra setep-en-Ra Hekatawy I (AUS), Tamara L. Siuda, quien fue coronada Nisut en el año 1996 en Egipto.

Dentro del Kemetismo Ortodoxo la Nisut (AUS) no es considerada una divinidad ni recibe ningún tipo de culto. Es más bien una líder espiritual sin ningún peso político o divino, como el que tuvieron los faraones de la antigüedad.

 

3_ Los Akhu: los difuntos, a quienes los egipcios denominaban “akhu” (“Los que resplandecen”), son aquellos que luego de haber demostrado buenos actos a lo largo de sus vidas, lograron ser reconocidos como puros o “justificados” por el dios Wesir y su tribunal de 42 dioses del Inframundo.

Según la mentalidad egipcia los difuntos se marchan hacia el “Amenti”, u Occidente, donde continúan su existencia de una manera parecida a la vida que tuvieron en Kemet.

 

Los vivos mantenían un culto a sus familiares fallecidos (un culto de veneración no de adoración), colocando ofrendas en sus capillas mortuorias y ofreciéndoles libaciones de agua fresca para satisfacer sus necesidades.

Los egipcios apelaban a sus akhu ante los problemas cotidianos que se les presentaban, y mantenían como agradecimiento representaciones y/o estelas de sus ancestros en los altares de sus hogares. Los akhu, por ser espíritus, se creía tenían el poder de la palabra ( o “heka”) y podían viajar a través de mundos invisibles y estar en contacto con los vivos para ayudarles.

 

Dentro del Kemetismo Ortodoxo la veneración a los ancestros ocupa un lugar importante. Los keméticos modernos continuamos esta tradición que liga el pasado con el presente y el futuro, manteniendo unidas a las generaciones y reconociendo el valor que las antiguas enseñanzas y las personas que las transmitieron tienen en el tiempo presente.

 

4_ Los Remetj: los egipcios se describían a sí mismos como el pueblo elegido de Dios para ser el agente que ayude a mantener la ma’at del mundo. Cada egipcio dedicaba su energía diariamente a seguir el “camino de Ma’at”, realizando obras de bien, bendiciendo con sus actos y palabras a sí mismo y a toda la tierra de Kemet.

Los textos sapienciales o de sabiduría, ayudaban a los remetj a guardar y honrar las tradiciones y buenas costumbres que mantenían el equilibrio y orden justos.

 

Al pueblo egipcio no se le permitía presenciar los oficios que ser realizaban en los templos, pero se le permitía llevar a cabo rituales domésticos, participar en los grandes festivales y rezar en las capillas de los caminos. Según el historiador griego Herodoto los egipcios eran los hombres más piadosos de la antigüedad.

 

El Kemetismo Ortodoxo le da el nombre de remetj a todas las personas que, una vez terminado el curso de iniciación a la fe dictado por House of Netjer, pasan a ser miembros de la comunidad kemética ortodoxa.

Si un remetj lo desea, puede solicitar se le realice el ritual de adivinación espiritual (el cual es llevado a cabo por la Nisut AUS) que le revelará la identidad de sus padres espirituales. Si fuera su voluntad el remetj puede dedicarse al culto específico de sus padres espirituales y tornarse “Shemsu” o “seguidor” de esas divinidades específicas. El postulante realiza entonces los votos en una ceremonia durante la cual recibe su nombre kemético, lo que marca el comienzo de su viaje espiritual como Shemsu del Kemetismo Ortodoxo.

 

5_ Ma’at: este es un término de difícil definición; en él existe el concepto de un orden cósmico final que se instauró el día primero (“Tep Zepi”), cuando Netjer se manifestó en la creación.

Este orden de origen divino debe ser preservado, sostenido y obedecido. Los Netjeru y los seres humanos son quienes tienen en obligación su manutención. La ignorancia lleva al hombre por el mal camino. A pesar de que el pensamiento egipcio no conoce el concepto de “pecado”, como las religiones semíticas, sí cree que los malos hábitos, actos y sentimientos llevan a cometer actos aberrantes y se debe castigar para evitar el progreso del caos (denominado “Isfet”), con el consiguiente desequilibrio de la persona.

 

La religión egipcia no cuenta con textos de liturgia, por lo que los egipcios se daban a escribir textos de enseñanzas (como los escritos por Ptahhotep, Kagemni, Any…) con los que se instruían a los niños y se repetían de generación en generación. Aparte de estos textos el hombre común debía confiar en el sentido común para no extraviarse de la Verdad.   

 

Esa antigua sabiduría es tomada en cuenta por los modernos keméticos de la fe Ortodoxa; a ese conocimiento se le suma una búsqueda constante de información que cada remetj lleva a cabo por sí mismo. La Nisut (AUS) también aporta valiosos conocimientos que hace llegar a su comunidad mediante la Internet (HoN cuenta con una web, listas e-mail y salas de chat que le permiten estar en contacto con los miembros que residen en otras partes del mundo y no pueden acceder al templo físico).

 

De entre las muchas fuentes de información los remetj y shemsu pueden escoger entre diversos libros de egiptología, historia, ensayos científicos y de especialistas. Se descartan los libros de ficción, como las novelas históricas ambientadas en épocas faraónicas, los libros de ufología, espiritismo, new age y otros temas relacionados con la parasicología, por no estar de acuerdo con las creencias keméticas ortodoxas.

El iniciarse en el estudio de los jeroglíficos es, de hecho, interesante y puede ser de utilidad para comprender mejor los textos antiguos, pero no es obligatorio.

Por Siathethert