Apep

APOFIS/APEP

Apofis

El nombre egipcio de esta serpiente es Apep pero se le conoce más por su nombre griego: Apofis.

Esta serpiente de más de 16 m de largo representa la no-existencia, por lo que se le llama El Increado. Desde el momento en que Atúm surge como dios consciente, el caos primordial lucha contra la Creación para volver a conquistar ese espacio creado que le fuera arrebatado el día primero; otras fuentes afirman que Apep fue creado debido a un mal heka (un error mágico dentro de la Creación)  que Atúm mismo llevó a cabo.

Una y otra vez Apep ataca ferozmente la Barca del Sol en un intento por desequilibrar el orden cósmico implantado por Ra y sin el cual la vida colapsaría. Si consigue su propósito no habrá un nuevo día y la creación entera volverá al caos del que ha surgido. El mundo regresará a la increación y se detendrá el tiempo.

Apofis no puede ser destruido pero sí puede ser dañado y sometido. En algunos textos la fuerza que subyaga a Apofis es Set, quien desde la proa de la Barca Solar clava su lanza hiriendo a la serpiente y evita su acción nefasta. En otros son los gatos y leones los encargados de defender a Ra de Apofis.

En la ciudad solar de Heliópolis el defensor de Ra es el gato Miuty y lo encontramos hiriendo a la maligna serpiente con un enorme cuchillo.

A pesar de que Apep es el maligno, no podemos equipararlo a la figura cristiana del Diablo o Satanás puesto que la existencia de Apep es contrarrestada con la presencia de Ma’at que todo lo equilibra. Para los egipcios el mal se debe al desequilibrio y desarmonía interior del ser humano ignorante, es el hombre quien da fuerza a Apep trayendo al mundo las tres manifestaciones del Increado: el mal o isfet, la mentira gereg y la violencia binet. Esta es la razón de la continua regeneración de Apep y su irrefrenable deseo de destruir al Creador. Vencer a Apep cada noche es lo que permite a Ra renacer cada mañana rejuvenecido bajo la forma de Khepera, el escarabajo.

Por Siathethert

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