Atón

ATÓN

Atón

Es una manifestación de Ra-Heruakhety. Atón encarna al Disco Solar físico que era entendido como el Ojo derecho del Creador. Atón manifiesta su fuerza.

 

Durante el reinado de Amenhotep III el Disco Solar Atón comienza a cobrar importancia como el principio de la vida; pero es el siguiente monarca, Akhenatón (Amenhotep IV) quien elevará a Atón a deidad oficial del país.

En un intento por disminuir el poder del clero amonita Akhenatón prohibió el culto de varios dioses cósmicos, en especial el del poderoso Amún-Ra.

 

Como primer paso creó una nueva cosmogonía alrededor del Disco Solar. Atúm es el Demiurgo y Ra la energía que permite la creación mediante la luz de los rayos solares. Su hijo Shu, la atmósfera, es el instrumento para que esa energía lumínica llegue a todos los seres vivos. Su hija Tefnut es la ley del Orden Divino o “ma’at“, la responsable de dar forma a la vida en el mundo. Atón en esta nueva doctrina resume en sí todos estos conceptos; es la luz como generadora de vida y el Orden Divino que da forma a esa energía transformándola en naturaleza.

 

En el culto de Atón, implementado por Akhenatón, el Rey encarna al dios Shu mientras su esposa principal, Nefertiti, es la representante de Tefnut. Junto a Atón forman la Tríada de la ciudad de Akhetatón, la nueva capital construida por el monarca (hoy Tell El-Amarna). Esta nueva visión de la religión convirtió a Akhenatón en el único intermediario entre el dios Atón y su creación, no existiendo otro representante. Tan sólo podían recibir culto los integrantes de la Tríada Divina: Atón-Akhenatón-Nefertiti.

El culto a Wesir se modificó para que sólo el Rey tuviera derecho a la resurrección en el Más Allá.    

 

Akhenatón afirmaba que Atón era el único Creador, un dios cósmico de bondad infinita sin el cual no había existencia. A pesar de que la nueva doctrina pareciera tener una inclinación hacia el monoteísmo no fue así. No todas las deidades fueron ignoradas o prohibidas; el dios Djehuty, la diosa Ma’at, el Toro Hapy y muchos dioses de origen solar mantuvieron sus cultos, sacerdotes y templos por ser entendidos como emanaciones de Atón. La idea egipcia del dios único que se manifiesta en muchos no cesó durante este período. La revolución religiosa de Akhenatón se trató más de una jugada política en un intento por devolverle a la corona el poder supremo que había tenido en el pasado.

A la muerte de Akhenatón su ciudad y visión religiosa fueron abandonadas y Egipto regresó a sus antiguas creencias restaurándose el culto a Amún-Ra.

 

La contrapartida de Atón es Djehuty, llamado “Atón de Plata”. De la misma manera se entiende que Hethert es el “Atón en el Cielo” identificándose con el sol poniente.

 

Por Siathethert, Shemsu de la Ortodoxia Kemetica.

       

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