Atum

ATÚM

 Atum

Su nombre se traduce como: “Estar Completamente Oculto”.  Es el dios originario y “El Padre de Todos los Dioses” de la ciudad de Heliópolis, donde encarna al sol del ocaso.

La cosmogonía del culto heliopolitano cuenta que en el principio no existía nada más que el Nun, un océano ilimitado de aguas oscuras. Inmerso en el Nun un ser despierta y toma conciencia de su existencia. Este ser es Atúm, el dios Único del que surgen todos los dioses y diosas de Egipto.

La conciencia de Atúm se denomina Ra. La primera acción de Atúm-Ra es crear una pareja divina: Shu la atmósfera y Tefnut la humedad, los principios masculino y femenino. La creación continúa con Nut, Geb y sus cinco hijos Wesir, Heru-wer, Set, Aset y Nebt-Het. Estos nueve dioses surgidos de Atúm-Ra conforman la “Enéada heliopolitana”.

Atúm es masculino y femenino a la vez. No obstante, los teólogos sintieron la necesidad de crearle una contrapartida femenina que explicara el mito más claramente. Su energía creadora se interpreta como el semen o la saliva del Demiurgo. En algunos mitos Atúm se masturba mientras que en otros escupe a sus criaturas. La mano de Atúm, bajo el nombre de Iussas, se convierte en su paredra o elemento femenino.

En su aspecto animal Atúm puede ser un león, icneumón o mangosta. Su “heraldo” es el Toro Merur.

Por Siathethert, Shemsu de la Ortodoxia Kemetica.

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