Wesir

OSIRIS/WESIR

Osiris/Wesir

Los griegos le llamaban Osiris al dios egipcio: Wesir (también conocido como Asar o Usir). Se puede traducir como “La Sede del Ojo” haciendo referencia al Rey.

Es oriundo de la ciudad de Busiris, en el Delta. Los sacerdotes de la ciudad de Heliópolis lo incluyeron en su génesis, pasando a ser el primero de los cinco hijos de los dioses Geb y Nut. Por ser el primogénito se le concedió el reino de la tierra fértil de Egipto, y forma pareja con su hermana Aset porque ella simboliza al trono de Egipto (su nombre significa “El Trono”). Su hijo póstumo Heru-sa-Aset personifica al Monarca ideal y al “Ka Real”, entidad mágica que tomaba posesión de cada nuevo rey durante el ritual de coronación y le servía de guía.

Wesir junto a sus hermanos Set, Heru-Wer, Aset y Nebt-Het representa la organización política y social del Egipto Antiguo.

Wesir tiene una doble función: es el dios principal del culto agrario de gran popularidad entre los egipcios, y cumple un importante rol funerario. Su historia se recoge en un mito que narra su muerte y resurrección. Más adelante los griegos agregaron una cuota de dramatismo a la leyenda que en un principio era más simple que la descrita por Plutarco en su libro “De Iside et Osiride”.

Esta historia básicamente es la siguiente: El reinado de Wesir era pacífico debido a que él instruyó a su pueblo todas las artes necesarias para la evolución. Set reinaba en el desierto y, movido por la envidia, trama un plan para asesinarlo. En la historia original Wesir muere ahogado en el río y sus hermanas lo encuentran a la orilla de un canal.

Pasado el tiempo la leyenda adquirió otro matiz al agregarse el viaje del cuerpo de Wesir a Biblos y, en la versión griega, Wesir muere al ser descuartizado por su hermano Set. Esta versión fue utilizada por los reyes Ptolomeos como fundamento para legitimizar su reinado.

Al momento de su muerte Wesir no tenía hijos razón por la cual Set pudo reclamar el trono. Para cambiar esta situación Aset utilizó sus dotes mágicas para concebir un heredero. Con ayuda de Yinepu y Nebt-Het embalsamó el cuerpo de Wesir y fue misteriosamente fecundada por éste, concibiendo a su hijo Heru-sa-Aset. Esta situación cambió los planes de Set porque en Egipto la corona se transmitía por línea materna, lo que le dio a Heru-sa-Aset el derecho a ser el nuevo Nisut-Bity.

Desde entonces Heru “El Hijo de Aset” reinó sobre la “Tierra Negra” de Egipto, Wesir se convirtió en monarca del Más Allá y juez de los actos del ser humano, y Set mantuvo su reinado sobre la “Tierra Roja”, el desierto que continuamente intenta usurpar sus tierras al Valle del Nilo. 

Wesir ahogado en el Nilo era una gran metáfora de la inundación anual. Durante tres meses Egipto –representado por el cuerpo del dios- quedaba bajo las aguas. Se entendía entonces que Set había desestabilizado el orden divino. Cuando se retiraban las aguas nuevamente surgía la vegetación como por “arte de magia”, entonces tenía lugar la resurrección de Wesir. El orden volvía al Valle y la energía wesiríaca se manifestaba en la cosecha.

A Wesir debemos entenderlo entonces como fertilidad, fecundidad, orden y vida aun más allá de la muerte. Su símbolo es el Pilar Djed; se manifiesta en el pan, el vino, la vegetación y las aguas fecundantes de la inundación. Se puede manifestar en el pez Abdju y el pez Inet; y se identifica con los Toros Bukhis y Hapy. Su más importante centro de culto se encontraba en la ciudad de Abidos donde cada año se celebraban sus Misterios o fiesta de Wesir-Sesheta.

Por Siathethert

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