Ra

RA

Ra

Su nombre se traduce como “Luz Divina”. Nos encontramos ante el dios principal de la ciudad de Heliópolis, el Demiurgo según el génesis heliopolitano: “La Enéada”.

La historia comienza con el dios Atúm dormido inmerso en las aguas primordiales del Nun. Cuando despierta y toma conciencia de sí mismo diciendo “ven a mí”, comienza la creación. Ahora Atúm el Creador tiene consigo a Ra, su propia conciencia entendida como poder creador. A partir de ese momento Atúm-Ra el Uno se desdobla manifestándose en nueve dioses con los que la creación quedará completa.

Un texto habla de cómo Ra creó a los hombres con sus lágrimas y los gobernó en Egipto hasta que, cansado de las continuas ofensas de sus criaturas, abandona la tierra y se eleva al cielo sobre el lomo de la vaca cósmica. Desde entonces la manifestación de su ser puede observarse en el Disco Solar, en especial durante el mediodía, cuando el Sol egipcio calienta con más fuerza.

Al igual que todos los egipcios, los dioses se trasladan en barca, pues el Nilo fue siempre la carretera natural de Egipto. Durante el día Ra viaja en su barca atravesando el vientre de Nut, ella lo devora al anochecer y Ra comienza entonces su viaje nocturno por el mundo de los muertos. En su barca lo acompañan entre otros dioses Hu, el verbo creador; Sia, el entendimiento y Heka, la magia.

           Durante este viaje toma el nombre de Auf-Ra, y se enfrenta a Apep, el Increado; una enorme serpiente que intenta detener la barca y así crear el caos que terminaría con la creación. Sólo si Ra destruye a este enemigo podrá continuar su viaje y ser dado a luz por Nut al día siguiente, completamente revitalizado y con forma de escarabajo.

A partir de la IV Dinastía los faraones solares comienzan a usar el título “sa Ra“, Hijo de Ra. Una Dinastía después Ra se establece como la deidad primera del Estado egipcio. Él es el Uno que es Múltiple y el padre de todos los dioses que son sus muchas manifestaciones. En algunos centros religiosos se interpreta la creación como el semen de Ra. La mano del Creador se denomina Iussas.

Ra se entiende como la conciencia creadora, razón por la cual lo encontramos fusionado a los principales dioses cósmicos, lo que se dio a llamar “solarización”. Heru, Amún, Wesir son algunas de las deidades que fueron solarizadas. Sólo Ptah se mantuvo ajeno a este proceso.

Ra era el más sabio y poderoso de los dioses hasta que, según cuenta un papiro, fue picado por una serpiente mágica fabricada por la diosa Aset. El veneno le causaba un terrible sufrimiento al dios Sol. Es entonces cuando Aset entra en escena y, sin revelar su artimaña secreta, se ofrece a sanarlo. A cambio Ra debe revelarle su nombre secreto y con él, todo su poder mágico. Finalmente Aset obliga al viejo dios a confiarle el nombre y entregarle todo su poder que luego será usado por la diosa para resucitar a Wesir asesinado.

El animal sagrado de Ra es el halcón, pero también puede manifestarse bajo la forma de otros animales como el carnero de cuernos horizontales y el pájaro “Bennu“, un tipo de garza sagrada. 

Por Siathethert