Las plañideras divinas Nebt-Het y Aset como milanos junto a Wesir momificado

Las plañideras divinas Nebt-Het y Aset como milanos junto a Wesir momificado

 

ASET Y NEBT-HET, LAS PLAÑIDERAS DIVINAS.

 
Una de las funciones de la mujer en el antiguo Egipto fue tradicionalmente la de llorar al difunto, y por ello las plañideras están presentes en casi todas las representaciones de rituales funerarios.

Tras la momificación, el funeral consistía, principalmente, en el traslado del difunto desde su casa hasta el cementerio. Además de los hombres que lo transportaban y las personas que cargaban con el ajuar que acompañaría al muerto en el Más Allá, iba un grupo de plañideras cuya función, a primera vista, era sobre todo la de expresar vehementemente el dolor de la familia del difunto. No obstante, si indagamos un poco más en el motivo de su presencia, encontraremos datos muy interesantes.

En las escenas de los funerales vemos que las plañideras hacían su trabajo con el pelo suelto y despeinado, y las ropas rasgadas o abiertas dejando el pecho descubierto.
Mientras la comitiva avanzaba las plañideras no dejaban de golpearse el pecho entre fuertes lamentos y echarse el pelo sobre la cara, tapándose los ojos y simbolizando así la oscuridad de la muerte. Este gesto se llamaba “nun”.

Al mismo tiempo que hacían esto agitaban sus cabellos sobre el difunto. Ahora bien, dado que el pelo suelto de las plañideras aparece representado de tal manera que recuerda al jeroglífico del agua “nu”, sus ondulantes cabellos estaban recordando al Nun, es decir, las aguas primordiales que llevan en sí las fuerzas regeneradoras. Por lo tanto, durante todo el recorrido del funeral, realizaban un rito con el que pretendían regenerar al difunto devolviéndole su fuerza creadora.
Por su condición próxima al fallecido y a los ritos post mortem la plañidera debía purificarse cuidadosamente cuatro veces durante siete días, antes de participar en los ritos fúnebres.

En la religión kemética la imagen arquetípica del duelo es la de la diosa Aset y su hermana Nebt-Het llorando a Wesir, y a estas dos divinidades se la representa con frecuencia plañéndose, a los pies y la cabeza respectivamente, del dios momiforme. Ambas hermanas aparece a menudo arrodilladas en los extremos de los sepulcros y sarcófagos egipcios lamentándose por el fallecido que, tras ser aceptado en el Amenti, se convertía él mismo en un Wesir.
Se han conservado muchas estatuillas que representan a las dos diosas arrodilladas en esta posición jeroglífica, que se elaboraban para ser colocadas en los extremos respectivos de los sarcófagos.

A estas plañideras divinas se las llama a menudo “djerety” o “los dos milanos”. El milano es un ave de presa parecida a un halcón que frecuenta los cementerios y cuyos penetrantes graznidos recuerdan a los lamentos de las plañideras.
En algunas tumbas, Aset y Nebt-Het están representadas como milanos colocados a la cabeza y a los pies de la momia e identificables únicamente por los signos jeroglíficos que portan sobre sus cabezas.

Por Siathethert

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