Kemet = “Tierra Negra”

 

Este es el nombre con el que los egipcios llamaban a su país (Egipto es el nombre que los griegos dieron al país del Nilo).

Kemet quiere decir “Tierra Negra”, haciendo referencia al color del limo (un cieno muy nutritivo que cubría las orillas del río cuando retrocedían las aguas de la inundación).
Los keméticos ortodoxos usamos el término “Kemet” en lugar de “Egipto” para mantener la tradición de llamar a esa tierra con el nombre original que tenía en la antigüedad. De “Kemet” proviene “kemético”, o sea, la persona que hoy en día continúa las tradiciones y prácticas religiosas de la cultura que se desarrolló en Kemet.
Al desierto se le conocía como “deshret”, la “Tierra Roja”, en contraste con la “Tierra Negra”, el fértil Valle y Delta de Kemet.

 

 

Deshret = “Tierra Roja”

 

Los antiguos llamaban así al desierto que delimitaba con la tierra fértil y cultivable de Kemet.
La “Tierra Roja” es el reino del dios Set, Señor de las tormentas de arena y de la aridez, en oposición a la “Tierra Negra”, el reino del dios Wesir, Señor de la vegetación y de la fertilidad del suelo.

 

 

 

Iteru = “El río”

 

El río era el nombre más corriente que los egipcios le daban al Río Nilo.

El Nilo, único río de Kemet, aportaba al país agua y prosperidad porque durante su crecida depositaba el fértil limo sobre las tierras de cultivo. Actualmente el río no se desborda debido a la construcción de la represa de Assuán, y el limo, tan apreciado en la antigüedad, se amontona hoy en el fondo del Lago Nasser.

Es común la creencia de que el dios Hapy es el Río Nilo, este concepto es equivocado. El dios Hapy representa la crecida anual del río que trae consigo el limo fecundante (la “tierra negra”), y no se lo debe confundir con la representación del Nilo.

 

 

Shomu = “Calor” o la “Estación calurosa”

 

Los egipcios dividieron el año en tres estaciones bien definidas que marcaban el ritmo de la vida de los campesinos: shomu, akhet y peret.

La temporada del calor intenso y de las cosechas era shomu, el período seco por excelencia que marcaba el tiempo de transición entre el crecimiento y la inundación.
Actualmente durante la estación de shomu los keméticos ortodoxos “segamos” y “cosechamos” los “frutos” de nuestro trabajo. Y toda la comunidad se prepara para recibir el Año Nuevo que está marcado por la llegada de la estación de la inundación.

 

 

Akhet = “Inundación”

 

La inundación empezaba con el Año Nuevo. Era la estación de la “Apertura del Año” o “Wep Ronpet”. Esta estación, de naturaleza femenina, deriva su nombre de la raíz “akh” que se traduce como “útil” y “luminosa”. Por lo que “akhet” podría significar “la luminosa” o “la útil”, sentidos particularmente claros puesto que se trataba del momento maravilloso en el que las tierras eran regadas por la crecida que depositaba su fértil limo sobre los campos de cultivo.

La inundación anual del Río Nilo sobre el valle continuó a lo largo de la historia egipcia hasta la construcción de las represas de Assuan en los años 1900 y 1960 respectivamente.  Luego de la construcción de la segunda represa la inundación ha dejado de ser un evento natural del norte de Assuan.

 

 

Peret = “Saliendo adelante” o “Creciendo”

 

Esta estación, igualmente femenina, considerada como el invierno egipcio era, para el campesino, un tiempo para volver a la tierra emergente con el arado, sembrar los campos y observar como todo crecía.

El verbo “peret” significa “sembrar, salir, venir”; Peret es la estación en que todo lo que ha sido plantado sube y brota de la tierra.

Para los keméticos ortodoxos Peret es una estación para continuar trabajando en las metas que nos marcamos en la estación anterior (Akhet), para que éstas comiencen a dar sus frutos.

 

 

 

Zep-Tepi = “Tiempo Primero”

 

Para la Ortodoxia Kemética cada nuevo año es una repetición del “Tiempo Primero” al que llamamos “Zep-Tepi”.

El Zep-Tepi es el punto en el cual el ciclo anual de creación da comienzo. La inundación era el fenómeno natural que marcaba el inicio del Zep-Tepi en el calendario egipcio.

Es un tiempo especial en el que el universo reivindica el orden de la Creación por medio de Ma’at.

Al entrar en el Zep-Tepi el tiempo ya no es el tiempo “normal”. En los cinco primeros días del Zep-Tepi los keméticos celebramos los cumpleaños de los Niños de Nut: Wesir, Heru-wer, Set, Aset y Nebt-Het. Durante ese período “fuera del tiempo” pueden suceder toda clase de hechos y sucesos inusuales, sueños vívidos y momentos especiales.

El microcosmos humano imita los sucesos y fenómenos que se dan en la Creación. El hombre no escapa de la influencia de los ciclos, y cada día es para él un nuevo Zep-Tepi.

 

 

 

Por Siathethert

Shemsu de la Ortodoxia Kemetica.