Poblado de los trabajadores.

En el pueblo de Deir El-Medina vivían las familias de los trabajadores que construían y decoraban las tumbas reales. 
En tiempos de Ramsés II unas 120 familias habitaban en esta ciudad. Sus casas eran de plan rectangular con las dependencias (sala de recepción, sala de estar, dormitorio, cocina), dispuestas en hilera. 
El poblado está atravesado por una calle principal y arterias transversales. 
Fuera de los muros se encuentra el cementerio de los trabajadores y sus familias (con tumbas cuyas capillas tienen forma piramidal), así como un templo consagrado a Hethert-Ma’at.

Necrópolis con las tumbas de los trabajadores del pueblo de Deir el-Medina.