Peristilo del patio del Templo de Edfu.

La presencia del templo mejor conservado de todo Kemet es la razón de la celebridad en la historia egipcia de la pequeña localidad de Edfú. Antigua capital del II nomo del Alto Kemet que antiguamente llevaba por nombre “Behedet”.

El templo, consagrado a Heru-wer en su Nombre de Heru-Behedety, es de época ptolemaica y fue erigido en el lugar de un templo ya existente en el Reino Nuevo. No obstante las inscripciones aclaran que es la última reconstrucción de un original que remontaría a la III Dinastía. 

Por sus grandiosas dimensiones es, después del de Karnak, el segundo templo de Kemet, pues mide 137 metros de largo y tiene un pilono de 36 metros de altura. Dos espléndidas estatuas de granito negro montan guardia a ambos lados de la entrada. Representan al dios Heru-wer en forma de halcón. Detrás de las estatuas se levanta la muralla exterior del templo, adornada por grandes figuras de Heru y Hethert.

Por el pilono se penetra a un gran patio en cuyo centro había, en tiempos antiguos, un altar ante el cual se reunía el pueblo para presenciar el culto. Le siguen dos salas hipóstilas y luego el santuario donde puede verse el naos de granito gris que proviene del templo antiguo.
En el interior del santuario puede aún admirarse el hermosísimo tabernáculo de granito gris, un monolito de 4 metros de alto que todavía se conserva en perfecto estado. Hoy en día también se puede ver en el templo la barca sagrada de Heru-Behedety.

El templo también cuenta con un “mamissi” construido bajo Evergetes II. En lengua copta la palabra significa “el lugar del parto” e indicaba el punto en que, simbólicamente, Heru renacía todos los días.

 

Pilono de entrada al templo.

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