Situado entre Edfú y Assuán, Kom Ombo es la antigua “Per-Sobek”, es decir la “Casa de Sobek”, el dios cocodrilo venerado desde antes de la primera dinastía.

En Kom Ombo hay imponentes vestigios de un templo de planta única en su género: se trata en efecto de un templo doble, formado por dos templos yuxtapuestos. El templo de la derecha está dedicado a Sobek y el de la izquierda a Heru-wer, el dios solar guerrero.
El templo fue construido por los reyes Ptolomeos, quienes una vez más readaptaron completamente un templo más antiguo, en este caso el edificado por Tutmose (Djehutymose) III. 

Antiguamente los templos estaban rodeados por una muralla con dos portales que se abrían hacia el Nilo. Se dividen por una hilera central de columnas en forma muy original, ya que estas columnas forman la sala hipóstila. Al contrario de los santuarios internos que están completamente separados mediante una doble pared.

Este templo cuenta con un “mammisi”, o Casa del Nacimiento, que se encuentra parcialmente destruido por antiguas crecientes del río.