Los Padres y/o Madres crean el ba, y los Bienamados/as el ka. Es una confusión común creer que los Bienamados son un tipo de “padres activos” del ka, porque trataría al ka y al ba por separado, mientras que, si bien no son uno solo, no puede tratarse uno sin el otro. No somos sacos de carne con un ba y un ka, sino todo un conjunto.

  

Se pueden agregar Bienamados durante toda tu vida. Algunas personas suelen pedir una adivinación para saberlo porque han tenido esa impresión, ya sea por mensajes de los dioses, visiones, etc. Técnicamente se pueden perder, pero no es algo que se haya visto aún, y según S. S. Hekatawy I (AUS) es poco probable porque uno necesita de sus Bienamados durante toda la vida. Sin embargo, no es posible ganar Padres o perderlos.

 

Los Padres crearon el ba. Eso significa que uno es hijo de ese dios o dioses. Por siempre desde el principio del tiempo tu Padre es tu dios, el que siempre estará junto a ti, incluso si no te agrada.

Sólo para aclarar, el ka permanece en la tierra y, cuando el cuerpo muere, el ka se convierte en akh si pasa el juicio. El ba puede reencarnar o permanecer al lado de los dioses; no muere, es eterno.

Los Bienamados son los dioses que te ayudan durante la vida. Son los que te animan, enseñan, moldean y cambian. Te ayudan a volver a ser ese ser que has sido desde que tu Padre te creó. Por eso decimos que los Bienamados no te “crearon” sino que te “están creando” y debido a ello pueden cambiarte durante el resto de tu vida, tanto en tu composición como en tu personalidad.

 

No todos son cercanos a sus Bienamados o a sus Padres inclusive. Cada persona tiene relaciones completamente diferentes con Netjer, en parte por ella, en parte por las circunstancias de la vida de cada uno en cada momento.

Es difícil sugerir si se debe o no tratar más o menos, o de diferente manera, a cada Nombre; eso es una decisión personal en muchos casos. Hay que tener siempre en mente que las relaciones con Netjer no están limitadas a la comunicación hablada o no verbal, sino a muchas cosas.

Un Bienamado es el dios que te provee la forma de entender a tu Padre. Hay casos de algunos shemsu que no tienen Bienamados. Entonces mantienen una relación “directa”, están en contacto y entendimiento directo con su Padre.

Su Santidad Hekatawy I (AUS) cree que es más difícil, en diferentes formas, no tener Bienamados. No existen traductores, ni ninguna influencia que pueda ayudar a aligerar el reto de conocer a nuestros Padres. Las personas que no tienen Bienamados, según lo que S.S. Hekatawy I (AUS) conoce, son muy intensas.

 

Para entender mejor el tema sobre Padres y Bienamados hay una analogía interesante. Piensa que tu Padre es un libro que contiene todos los secretos sobre ti –quién eres, por qué estás aquí, todo sobre ti. Piensa que los Bienamados son lentes para leer. Enfocan la atención, te ayudan a conocer tus secretos con mejor comprensión. Las personas sin Bienamados los tienen que buscar en su propia visión, eso es bastante.

En el caso de tener más de un Padre, y más de un Bienamado, tenemos dos libros y dos pares de lentes. No se aplica un Bienamado a cada Padre sino que ambos Padres son entendidos a través de todos los Bienamados (la regla sería: entiendo a X a través de Y, ya sea X mayor o igual a 1, tanto Y mayor o igual a 1 también).

Tu Bienamado informa tu personalidad, tu Padre la realidad. Lo que ves en tu Padre eres tú. Lo que ves en tu Bienamado es como tú te conoces, la llave de la cerradura, los lentes para leer el libro.

A veces un Bienamado también indica la forma en la que te gustaría ser. Lo cual es entendible, pero puede confundirte un poco si olvidas qué es qué.

 

Es fácil estar cómodo hablando el idioma del Bienamado, pero el idioma del Padre podría ser diferente. Y si no buscas conocer a tu Padre, no estás buscando conocerte. Algunas personas se enfocan en los Bienamados, porque muy dentro de ellas tienden a encararse a sí mismas. Otra vez, eso también es entendible; un Bienamado es fácil, a veces más accesible que el Padre, más “cómodo” de tratar. Pero ese es el reto, la “trampa de los Padres”, como la nombró S. S. Hekatawy I (AUS). Tener una buena relación con tus Padres es la llave para conocerte a ti mismo.

 

 

Autor: WereshWesir, Shemsu del Kemetismo Ortodoxo.

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